
Debido al cierre del gobierno federal en Estados Unidos, el Aeropuerto JFK de Nueva York suspendió temporalmente las salidas de vuelos.
La falta de personal, especialmente controladores aéreos, provocada por el cierre, causó retrasos y la limitación de llegadas al aeropuerto.
Otros aeropuertos de Nueva York, como Newark y LaGuardia, también sufrieron retrasos.
La situación se debe a que muchos empleados no están recibiendo sus pagos y están faltando al trabajo.
Este cierre del gobierno está afectando negativamente el tráfico aéreo en varios aeropuertos del país.
