RDAhora -. Los gatos negros, históricamente asociados con la mala suerte y lo oculto, han encontrado una tregua temporal en la ciudad de Terrassa, donde las autoridades locales han prohibido su adopción entre el 1 de octubre y el 10 de noviembre con el objetivo de evitar posibles abusos o rituales durante la época de Halloween.
El Servicio de Bienestar Animal de la localidad catalana anunció la medida el 6 de octubre, explicando que cualquier solicitud de adopción o acogida de gatos negros será rechazada durante ese periodo “para evitar situaciones de riesgo derivadas de supersticiones, ritos o usos irresponsables”.
La disposición, de carácter preventivo y temporal, no supone —según las autoridades— una discriminación por el color del animal, sino una acción de protección. “Esta medida no implica ninguna discriminación en relación con el color o las características de los animales”, subrayó el comunicado municipal.
El concejal de Bienestar Animal, Noel Duque, afirmó al Diari de Terrassa que el ayuntamiento “no podía mirar hacia otro lado ante un tema tan tétrico”, en alusión a los casos registrados en otros lugares donde los gatos negros han sido utilizados en rituales o abandonados tras ser adoptados por motivos supersticiosos.
La decisión ha sido bien recibida por colectivos animalistas, que cada año alertan sobre el incremento de casos de maltrato y abandono de estos felinos durante las festividades de Halloween, una época en la que resurgen las creencias vinculadas a la brujería y la mala suerte.
